Los medios de comunicación y los Modelos familiares.



Se publican con regularidad informes sobre la audiencia de los medios y sobre el tiempo que las personas emplean diariamente, en cada uno de ellos. Estos revelan que los niños son usuarios habituales de la televisión entre los dos y cuatro años, aunque algunos sugieren ya de mucho antes, a partir de los seis meses, en donde pasan aproximadamente dos horas diarias. Llegando a convertirse en familias denominas “familias de televisión continua”, donde la presencia del niño frente al televisor es máxima.
Los canales de comunicación  así nos introducen al mundo. Casi se depende de los medios de comunicación para enterarnos de lo que sucede en nuestro entorno, más allá de nuestras vidas personales.
Además de las noticias, los artículos y la programación también están los medios de comunicación para nuestro entretenimiento y placer. La televisión y el cine son nuestros narradores de cuentos, que nos dicen quiénes somos, en qué creemos y qué queremos ser.
El uso de los medios de comunicación lleva a configurar la visión que tenemos de nosotros mismos, en forma inconsciente, lo que es bueno en cuanto a todo lo que informa (como si tenemos una nación honesta y fuerte, procesos políticos fiables, o logros tecnológicos importantes), y malo ya que no es siempre real lo que se informa (cuando en todos los programas se usa la violencia de manera de atraer al espectador, siendo que no es en tal magnitud la violencia en la sociedad).
Los  niños pasan más tiempo viendo televisión que en la escuela o en sus juegos. A los niños se les bombardea con mensajes publicitarios en señales, carteles y  ofreciéndoles una programación donde hay Ricos malos, pobres buenos, travestis, chicos huérfanos, niñeras, padres que no se comunican con sus hijos. Con estos estereotipos, los programas de mayor éxito de la pantalla chica acercan al televidente a un modelo familiar que dista mucho del tradicional, la familia definida como un grupo de personas que están unidas entre sí por vínculos creados por el compartir y por la cercanía emocional y que se identifican asimismo como parte de la familia. ¿Reflejo de la realidad o mero espectáculo?
La televisión se ha convertido  en una especie de sustituto familiar, con funciones que antes eran de competencia familiar como contar cuentos, el cuidado de los niños, transmitir tradiciones o enseñanzas morales, etc.
O bien nos hablan de temas que por ser repetitivos, los naturalizamos sin pensar en profundidad sobre ellos (ej.: cómo debe ser la familia, que significa ser mujer, o envejecer).
 Lo que hoy muestra la televisión dista mucho de lo que las tradiciones culturales han transmitido desde siempre, un clásico modelo de familia como la única vía para ser feliz, modelos de familia que hoy en día no son tan comunes y que se fueron modificando hasta llegar a otros  tantos modelos que buscan adaptarse a la realidad de hoy, y que en su mayoría priorizan la felicidad de cada integrante, algo que en otros tiempos no se veía ya que debían adaptarse a lo que la sociedad exigía.
Es así que hoy, muchos de los modelos familiares representados en televisión se componen de mujeres que crían a sus hijos solas, o de padres que son el sostén de sus hijos, padres y madres solteros. Esto a primera vista puede ser algo negativo, pero cuando las personas le dan todo el amor que necesitan a sus hijos y los contienen, puede llegar a ser  tan beneficioso como la familia tradicional.
Éste es el caso de los dos programas elegidos por los niños entrevistados en donde lo protagonistas de las series, integran un modelo de familia monoparental. Entendiéndose por esta, a las familias con uno sólo progenitor, ya sea intencional o no; la aparición de los padres o madres únicos como una elección voluntaria que refleja la experiencia de que las personas tienen el derecho de escoger ser padre. Las familias con madre/padre únicos también puede resultar de la pérdida del cónyuge por muerte, divorcio, separación o abandono; del nacimiento de un hijo fuera de la unión marital; o la adopción de un niño. Las familias con un solo padre/madre tienden a ser vulnerables en los aspectos económicos y sociales. En los mismos también aparece sólo en ocasiones otro tipo de modelo con es el familia extensa que incluye a una familia nuclear (padres e hijos) y a otras emparentadas por sangre, incluyendo, abuelos, primos, tíos.
Las dos series  nos muestran que no hay una organización familiar cerrada, como hace dos décadas.